Contrato de alquiler de caballo: qué dice la ley sin papel y qué debe recoger, cláusula a cláusula

Alquilar un caballo es más común de lo que parece: la yegua de salto que un jinete monta por 400 € al mes durante la temporada, el caballo de escuela que un centro alquila a una alumna que quiere competir, el semental que se cede por una monta, la yegua que va a otra cuadra para criar. Casi todo se pacta de palabra y casi todo va bien hasta que el caballo vuelve cojo, o no vuelve, o el arrendatario deja de pagar y el caballo sigue en su cuadra. Esta guía explica qué contrato es un alquiler de caballo, qué dice la ley cuando no hay papel y qué debe recoger el contrato para que no haga falta pelear.

Respuesta corta: alquilar un caballo es un arrendamiento de cosa (artículos 1.542 y siguientes del Código civil): el propietario entrega el uso del caballo por un tiempo y un precio, y el arrendatario se obliga a pagar, a usarlo con diligencia y para lo pactado, a devolverlo como lo recibió y a responder de los deterioros que no pruebe que ocurrieron sin su culpa (artículo 1.563). Si no hay precio, es un comodato con reglas distintas. Un contrato de dos páginas fija el uso, quién paga cada gasto, quién responde de lesiones y frente a terceros, y cómo termina.

Qué contrato es, según lo que se pacte

SituaciónContratoRegla principal si no hay papel
Uso del caballo a cambio de una rentaArrendamiento de cosa (arts. 1.542-1.545, 1.554-1.564 CC)El arrendatario responde del deterioro salvo que pruebe que fue sin su culpa; el arrendador debe mantener el caballo apto para el uso pactado
Uso gratuitoComodato (arts. 1.740-1.752 CC)El comodatario paga los gastos ordinarios y responde incluso del caso fortuito si usa el caballo para lo que no debía. Ver la guía de la cesión de caballo
Uso a cambio de formar o competir el caballoContrato mixto (cesión con prestación de servicios)Se rige por lo pactado; sin pacto, cada parte alegará un contrato distinto. Ver el contrato propietario-jinete
Paseos o rutas por horas con caballo del centroContrato de servicios con el centro, no arrendamientoEl centro responde como empresa por la actividad (ver accidente en paseo turístico)
Yegua cedida para criar o semental cedido para cubrirArrendamiento con reglas propias sobre el potroSin pacto, el potro es del dueño de la yegua; la cubrición se regula en el contrato de cubrición

El contrato de alquiler, cláusula a cláusula

CláusulaQué debe decirQué pasa si falta
1. Partes y caballoPropietario y arrendatario identificados; caballo por nombre, microchip y pasaporte; declaración de propiedadSe discute quién es el dueño y qué caballo se alquiló
2. Uso permitidoPaseo, escuela, doma hasta nivel X, salto hasta X cm, competición (qué pruebas), cría; quién puede montarloUso «ordinario»: el arrendatario compite con un caballo alquilado para paseo y nadie puede probar que no debía
3. Renta, fianza y forma de pagoImporte mensual o por temporada, fecha, cuenta; fianza y para qué responde; IVA si el propietario es empresarioImpagos difíciles de reclamar sin fecha de vencimiento ni importe cierto
4. Duración y preavisoPlazo cierto; prórroga; preaviso de 30 días para no renovarContrato sin plazo: el propietario puede pedir el caballo cuando quiera, o no, según interprete el juez
5. Dónde está el caballoCuadra o centro donde se aloja; prohibición de cambiarlo sin autorizaciónEl caballo aparece en otra provincia
6. GastosQuién paga pupilaje, herrador, desparasitación, vacunas, veterinario ordinario; tope para gastos sin autorizar; urgenciasEl propietario recibe facturas de veterinario que no autorizó, o el caballo se queda sin cuidados por no saber quién paga
7. Estado del caballoReconocimiento veterinario de entrada y de salida, con informe y fotos, a costa de quien se pacteSin estado de partida no se puede probar que la lesión es nueva
8. Lesión, enfermedad, muerteAviso en 24 horas; quién decide el tratamiento; quién paga; qué pasa con la renta si el caballo no puede usarse; responsabilidad según causaRige el 1.563: el arrendatario responde salvo que pruebe que no fue culpa suya, y la renta se sigue debiendo mientras dure el contrato
9. SegurosSeguro de vida e inutilidad a nombre del propietario y quién paga la prima; seguro de responsabilidad civil del arrendatarioUn caballo de 20.000 € sin asegurar en manos de un tercero
10. Responsabilidad frente a tercerosQue el arrendatario, como quien se sirve del caballo, responde de los daños que cause (art. 1.905) y mantiene al propietario indemneLa víctima demanda al propietario, que tiene que repetir contra el arrendatario
11. CompeticiónLicencias, inscripción del caballo, quién cobra los premios, autorización del propietario para inscribirloLos premios los cobra quien figura inscrito; conflictos con la federación
12. ProhibicionesNo subarrendar, no ceder, no vender, no cambiar de cuadra, no medicar sin veterinarioEl caballo aparece «vendido» o cedido a un tercero
13. Terminación anticipadaCausas (impago, uso indebido, lesión grave, venta del caballo) y plazo de devoluciónEl propietario no puede recuperar el caballo aunque el arrendatario incumpla
14. DevoluciónLugar, fecha, transporte, estado, liquidación de cuentas y fianzaEl caballo como rehén de las cuentas pendientes
15. JurisdicciónTribunales del domicilio del propietarioLos del domicilio del demandado

Los tres conflictos que más se repiten

El caballo vuelve lesionado. El artículo 1.563 juega a favor del propietario: el arrendatario responde del deterioro salvo que pruebe que no fue por su culpa. Pero para que juegue, hay que probar que el caballo estaba sano al entregarse. Sin reconocimiento de entrada, el arrendatario dirá que ya cojeaba. Y si el uso pactado era paseo y lo llevó a saltar, la responsabilidad se convierte en muy difícil de esquivar.

El arrendatario deja de pagar y no devuelve el caballo. Sin plazo pactado ni cláusula de terminación, recuperar el caballo pasa por un requerimiento y, si no hay respuesta, por una demanda. Con contrato, el impago es causa de resolución y el arrendatario está obligado a devolverlo en el plazo pactado; el burofax lo deja documentado. La renta debida se reclama aparte, y si el arrendatario tenía el caballo en un centro hípico, conviene avisar al centro por escrito de quién es el propietario, para evitar que el centro retenga el caballo por deudas que no son tuyas.

El caballo causa un daño a un tercero. El artículo 1.905 hace responder al que se sirve del animal, no necesariamente al dueño. Mientras dura el alquiler, ese es el arrendatario. Pero la víctima demandará a quien encuentre, y el propietario puede verse en el juzgado. La cláusula de indemnidad y el seguro de responsabilidad civil del arrendatario son lo que evita que el problema de otro acabe siendo tuyo.

Un supuesto de manual

Un propietario alquila su yegua de salto, valorada en 18.000 €, a un jinete por 350 € al mes «para la temporada», de palabra. A los cinco meses la yegua vuelve con una lesión del suspensor y el jinete deja de pagar los dos últimos meses porque «no la ha podido usar». El propietario reclama 700 € de renta y la pérdida de valor de la yegua, que el perito cifra en 8.000 €.

Con contrato: el reconocimiento de entrada prueba que la yegua estaba sana; la cláusula de lesión dice que el arrendatario responde salvo prueba de que no hubo culpa y que la renta se debe hasta la devolución; el uso pactado (salto hasta 1,20 m) y el aviso obligatorio en 24 horas permiten reconstruir qué pasó. Sin contrato: el jinete alega que la yegua ya tenía molestias, que el pacto era pagar solo los meses de uso y que la lesión es un caso fortuito. Puede que el propietario gane, pero con dos peritos y un año de procedimiento.

Preguntas frecuentes

¿Se puede pactar un alquiler con opción de compra?

Sí. Hay que fijar el precio de compra, el plazo para ejercer la opción, si las rentas pagadas se descuentan del precio y qué pasa si el caballo se lesiona antes de ejercerla. Sin esos cuatro puntos, la opción es fuente de pleito.

¿Quién responde si el caballo muere durante el alquiler?

Depende de la causa. Si muere por un uso indebido o por falta de cuidados del arrendatario, responde él. Si muere de un cólico sin culpa de nadie, el riesgo lo soporta el propietario, salvo que el contrato o el seguro digan otra cosa. Por eso el seguro de vida a nombre del propietario y el reparto de la prima suelen ser parte del acuerdo.

¿El alquiler lleva IVA?

Si el propietario actúa como empresario (un centro que alquila caballos de escuela, un criador), sí, al 21 %. Entre particulares no hay IVA; el arrendamiento de bienes muebles entre particulares puede estar sujeto al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, y conviene confirmarlo con un asesor.

¿Puedo alquilar un caballo que no está a mi nombre en el pasaporte?

Puedes si eres el propietario, pero tendrás que probarlo con el contrato de compra. Regularizar el cambio de titularidad antes de ceder el caballo a otro evita que ese otro discuta de quién es.

Cuéntanos qué ha ocurrido con tu caballo

Si vas a alquilar o a tomar en alquiler un caballo, te preparamos el contrato; si el alquiler ya se ha torcido, te decimos qué puedes reclamar y cómo recuperar el caballo.

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